Había muchas ganas por ir tachando fechas en el calendario y que llegase el 10 de Mayo, día señalado en el que por fin se iba a celebrar una competición de freestyle slalom 100% nacional.
Organizada aprovechando el "Festival Sanse Urbano 2008", siempre es más fácil en cuanto logística incluirlo en un evento más grande, patinadores de las principales ciudades 'slalomeras' de España se dirigían mirando al cielo hacia San Sebastián de los Reyes, población de los alrededores de Madrid donde tendría lugar la competición.
No hubo suerte, amaneció un día lluvioso que impidió que se celebrase al aire libre. Inicialmente programada en las pistas del velódromo de San Sebastián de los Reyes, se tuvo que trasladar al auditorio de la Casa de la Juventud. Todos estos cambios tuvieron que ser solventados durante la marcha, lo que retrasó considerablemente el horario inicial. Hubo que marcar las filas de conos en un espació más reducido de lo normal, unos 18x8 metros, en los que la única fila completa que cabía era la de 50cm. También el suelo cumplió las primeras impresiones y resultó ser altamente deslizante, lo que generó abundantes caídas durante los calentamiento y la competición. Había que patinar hilando muy fino porque apenas se podía traccionar cuando se presionaban con fuerza las ruedas contra el suelo. Un símil podría ser cuando una carrera de motociclismo se disputa bajo la lluvia, aunque en este caso el suelo estaba seco.
La competición de Speed Slalom se tuvo que suspender por no darse las condiciones adecuadas de espacio necesario. Por lo que se comenzó el Freestyle Slalom con una roda previa de cada patinador de 50 segundos en la que había que demostrar el nivel para confeccionar una clasificación con la que poder hacer el reparto de grupos para la Battle y asegurar un poco el espectáculo hasta el final, evitando que participantes de un alto nivel se tengan que enfrentar a las primeras de cambio. En esta ronda se obtenía una nota numérica que otorgaban tres jueces considerando la Técnica, Estilo, Originalidad y Velocidad de los participantes.
Los 17 patinadores se dividieron en tres grupos de cuatro miembros y uno de cinco, en los que se jugaban el paso a los grupos de semifinales intentando ser alguno de los dos mejores. Cada participante tenía tres rondas (no consecutivas) de 30 segundos para dar lo mejor de sí. La decisión de juzgar la posición final en cada grupo la tenían el resto de participantes, que votaban por un orden dentro de cada grupo, luego se sumaban los resultados y se publicaban por parte de la organización.
Finalmente una entrega de premios por parte de la organización de la Battle y el Festival. Cabe destacar que gracias a los patrocinadores Powerslide, Matter Wheels, Se Rueda e Inercia se repartieron más de 500€ en material, mucho más que cualquier competición de la modalidad en España.
En resumen, un día fantástico que disfrutaron los participantes y el público que se animó a asistir a pesar de las condiciones climatológicas adversas. Un ambiente inmejorable de competición y camaradería que generó un 'buen rollo' con el cual todos se fueron con ganas de repetir pronto.
Crónica: navI